A lo largo de los siglos, hombres y mujeres han experimentado la sexualidad de maneras diferentes. Los hombres siempre estarán dispuestos a recibir el placer del erotismo, mientras que ellas son un poco más reacias a los encuentros íntimos casuales. Las distintas culturas del planeta interpretan este universo de emociones de formas muy distintas y únicas según sus tradiciones, algunas culturas han aceptado la poligamia por parte del hombre y han condenado el adulterio en la mujer imponiendo reglas muy estrictas para las “chicas fáciles”.

Al colectivo femenino, la tentación sexual le ha sido terriblemente reprimida, entretanto que al colectivo masculino se le ha facultado todo, a pesar de esta costumbre histórica tan selectiva, en pleno siglo 21 el orden de las cosas están cambiando, la mujer se ha liberado de las cadenas sociales y se comporta equivalente que un hombre. Ni mejor ni peor que antes, Simplemente, goza de su libertad, se ha asimilado que aquellas ventajas que favorecían solo los hombres también favorecen ahora a las mujeres, y los compromisos pueden afectar a todos por de igual manera.

La falta de apetito sexual puede darse en entre ambos sexos, para ello existen terapias útiles que pueden ayudar a ambos: una clara opción puede ser un masaje tántrico, para llegar a despertar el erotismo en tu pareja, hazte con un buen aceite, elige una música relajante y ajusta la intensidad lumínica.

El masaje erótico es la práctica más placentera que una pareja puede probar en común, las caricias y los roces son mutuos y entregados con la misma dedicación, la desnudez y el tacto como expresión principal ayudan a “entregar” tu cuerpo al otro, en un centro como el nuestro puedes venir con tu pareja y te ofreceremos un espacio único donde poder fantasear y acariciar a tu pareja, las masajistas os ayudarán y os guiarán en vuestra estancia, todo será perfecto.

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